Suicidio
Esa tarde finalmente decidí hablar al respecto con mi clón. Preparé unos cafés, unas tostadas y lo senté frente a mí.
-"¿Qué se siente ser yo?" le pregunté
-"Ud debería saberlo..."
-"Es que a veces no sé lo que siento, ni quién soy. Un día creo saberlo pero al poco tiempo ya no estoy tan seguro..."
Era verdad, creía conocerme como todos o casi todo creemos conocernos, para luego volver a perderme en el laberinto de mi mente. Por ejemplo, ¿para que mierda quería yo un clón? ¿Compañía? No...¿Servidumbre? Tampoco, una empleada doméstica me hubiese costado más barato...mucho más barato.
Tal vez fuera para poder cumplir mis sueños frustrados por los compromisos de la vida, sí, tal vez fuera eso. No sería yo quien lograra esas metas, pero luciría como yo, pensaría como yo...sería y no sería yo....
Que triste.
-"¿Te gusta tu vida, nuestra vida?" le pregunté mientras me llevaba un cigarrillo a la boca.
-"Sí, creo que sí" me respondió dando vuelta la cara para que yo no viera la desilución en sus ojos.
Aspiré el tabaco mientras largaba mi próxima pregunta.
-"¿Tienes planes?"
-"Sí, los mismos que tú..."
-"¿Y por qué no sales a hacerlos realidad, o al menos intentarlo...?"
-"No sé, tal vez no quiera dejarte solo...dejarme solo...eres la única persona que me entiende"
Así era, la única persona que me entendía, que me contenía, era mi clón, era yo y viceversa. Apagué lo poco que me quedaba del cigarillo contra el fondo vacío de mi taza de café, dándo de esta forma por terminada la conversación.
-"¿Te animas a pasarme el diario que está detrás tuyo?" le pregunté entrecerrando los ojos.
En el momento que mi clón se dio vuelta le clave el cuchillo de la mantequera en la nuca, viendo como su cuerpo se desplomaba y se movía nerviosamente en el piso.
Lo rematé sin piedad.
No podía permitir que alguien más sufriera mi vida, incluso yo o una versión de mí.
Me llevé las manos a la cabeza y suspiré, acababa de cometer asesinato, o tal vez una nueva forma de suicidio...Difícil saberlo, son tiempos modernos.
-"¿Qué se siente ser yo?" le pregunté
-"Ud debería saberlo..."
-"Es que a veces no sé lo que siento, ni quién soy. Un día creo saberlo pero al poco tiempo ya no estoy tan seguro..."
Era verdad, creía conocerme como todos o casi todo creemos conocernos, para luego volver a perderme en el laberinto de mi mente. Por ejemplo, ¿para que mierda quería yo un clón? ¿Compañía? No...¿Servidumbre? Tampoco, una empleada doméstica me hubiese costado más barato...mucho más barato.
Tal vez fuera para poder cumplir mis sueños frustrados por los compromisos de la vida, sí, tal vez fuera eso. No sería yo quien lograra esas metas, pero luciría como yo, pensaría como yo...sería y no sería yo....
Que triste.
-"¿Te gusta tu vida, nuestra vida?" le pregunté mientras me llevaba un cigarrillo a la boca.
-"Sí, creo que sí" me respondió dando vuelta la cara para que yo no viera la desilución en sus ojos.
Aspiré el tabaco mientras largaba mi próxima pregunta.
-"¿Tienes planes?"
-"Sí, los mismos que tú..."
-"¿Y por qué no sales a hacerlos realidad, o al menos intentarlo...?"
-"No sé, tal vez no quiera dejarte solo...dejarme solo...eres la única persona que me entiende"
Así era, la única persona que me entendía, que me contenía, era mi clón, era yo y viceversa. Apagué lo poco que me quedaba del cigarillo contra el fondo vacío de mi taza de café, dándo de esta forma por terminada la conversación.
-"¿Te animas a pasarme el diario que está detrás tuyo?" le pregunté entrecerrando los ojos.
En el momento que mi clón se dio vuelta le clave el cuchillo de la mantequera en la nuca, viendo como su cuerpo se desplomaba y se movía nerviosamente en el piso.
Lo rematé sin piedad.
No podía permitir que alguien más sufriera mi vida, incluso yo o una versión de mí.
Me llevé las manos a la cabeza y suspiré, acababa de cometer asesinato, o tal vez una nueva forma de suicidio...Difícil saberlo, son tiempos modernos.
